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Días de este evento: Lunes, 14 de abril de 2014

Redescubriendo el amplificador (1ª parte)

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Mitificado por unos, menospreciado por otros, el amplificador es un elemento fundamental para que el concepto de reproducción sonora a tamaño natural sea una realidad tangible.

[Img #2694]Hay un argumento de peso para sostener que el amplificador es el componente más importante de la cadena de Alta Fidelidad y, por extensión, de audio de alta calidad. NO en vano es un elemento que desde el punto de vista logístico se halla en el centro de la acción, por lo que su carácter y posibilidades se imponen en las diferentes fuentes que podamos tener. Mientras que es cierto afirmar que las diferencias entre dos parejas de cajas acústicas son obvias de una manera más inmediata, las diferencias entre dos amplificadores suelen ser más complicadas de detectar. Al fin y al cabo, las cajas acústicas sólo pueden hacer lo que el amplificador les dice que hagan, por lo que si este último no hace su trabajo adecuadamente cualquier pareja de pantallas –sea cual sea su alta calidad- no conseguirán más que hacer evidentes sus puntos débiles. 


Una cuestión de fuerza pero también de sutileza

El sonido de lo que realmente oímos de un instrumento musical o una caja acústica es una rápida y altamente compleja secuencia de variaciones de la presión del aire en nuestros oídos. Un reproductor digital estereofónico, por ejemplo, produce señales estereofónicas (canales izquierdo y derecho separados) que son enviadas al amplificador. Cada una de estas dos señales es un modelo eléctrico directo del sonido original que se obtiene variando la tensión entre +/-2 voltios de manera directamente proporcional a las variaciones de presión acústica requeridas. El cometido principal del preamplificador es seleccionar la entrada deseada, ajustar el nivel de volumen requerido y excitar (“atacar”) las etapas de potencia. En una primera instancia, esto no suena muy difícil pero si profundizamos un poco la tarea en cuestión entraña no pocos riesgos.


[Img #2695]


El artículo completo, en nuestra edición en papel.


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